Fotos Asociación GAIA

Te esperamos para vivir una vida en armonía con la naturaleza y con tus vecinos, en un ambiente acogedor que se  destaca por su agradable energía.

   Más de 20 años de diseño permacultural otorgan un paisaje único de belleza y abundancia, y a su vez que genera alimentos y otros recursos.

   Todo esto en un entorno con construcciones naturales que dan al lugar un carácter especial por su estilo arquitectónico basado en la armonía de las formas de la técnica de modelado en barro.

   Aquí podrás sumarte para criar a tus hijos en expansión con la naturaleza, donde las personas mayores tienen un lugar para seguir activos y mantener una vida social.

   En la propuesta de cohousing cada residente tiene la libertad de elegir cuanto quiere de vida individual y cuanto en común.

   La Ecovilla está organizada como condominio, el que te permitirá generar tus propios ingresos compartiendo las ganancias de los proyectos productivos que ya existen, como:

– Alquiler del auditorio/salón con servicio de comidas.
– Visitas guiadas y almuerzos al público en general.
– Visitas guiadas para grupos de estudiantes, desde la primaria hasta universitarios.
– Cursos y seminarios.
– Venta de excedentes de verduras, frutas, leña, bambú, madera y semillas.

   Además podrás usar esos recursos para tu sustento personal.

   También podrás comenzar nuevos emprendimientos productivos o servicios que quieras desarrollar haciendo uso de las instalaciones y de todas las zonas comunes.

   La Ecovilla produce su propia electricidad mediante aerogeneradores y paneles solares, así como también el agua por bombeo que están disponibles para todos los condóminos.

   Como condómino tendrás una parcela de uso privado para la construcción de tu vivienda, taller y una cabaña para alojamiento, también espacio para una huerta, frutales, etc. Además, serás copropietario de los siguientes espacios compartidos ya existentes:

* Auditorio para 130 personas con salas complementarias de recepción, tienda y oficina, y sala de juegos para niños.
* Centro comunitario con cocina, despensa interna, comedores para 100 personas y biblioteca.
* Despensa externa
* Construcción y juegos para niños.
* Tren solar educativo
* Centro de lavado de ropas y duchas
* Galpones y talleres
* Invernadero
* Bosques de especies nativas, de especies maderables y de frutales
* Huertas y otras áreas de cultivo
* Y diversas comodidades para comer y estar al aire libre

Te invitamos a una reunión informativa para conocer el profundidad los detalles de esta propuesta, que será el sábado 1 de abril a las 10:30am puntual en la Ecovilla Gaia  (cómo llegar).

Confirmar asistencia por email a gaia@gaia.org.ar

Son tiempos donde la problemática sobre semillas se está discutiendo como el tema clave de el futuro de nuestra libertad. Nos dejaron ser libres en nuestra posibilidad de comprar, pero se están apoderando de la principal libertad, que es ser productores de nuestros propios alimentos.
La humanidad generó una increible variabilidad genética por selección que fue desarrollada por miles de años. Hoy, por los patentamientos de eventos transgénicos y por las nuevas ley de semillas, las agrocorporaciones se están apoderando de este patrimonio de la humanidad.
Si producimos semillas podremos ser autónomos en la producción de nuestra comida, fibras, medicinas y materias primas. Para esto tenemos que comprender que existe una trama muy compleja que es la del agronegocio, la que comienza después de la segunda guerra y que toma su rostro en los setenta con la revolución verde. Se incorporan primero los agrotóxicos, luego los híbridos (como primera fase de esa “revolución”) y más tarde, a comienzos de los noventas, los transgénicos.
Tener una estrategia es clave, hay que ayudar a los agricultores para que puedan recuperar el conocimiento ancestral del mejoramiento y producción de semillas y, por otra parte, crear la mayor cantidad de pequeños bancos de semillas con mínimos insumos, que permitan cuidar el material que todavía está disponible.
Por esto hemos invitado a una persona clave a nivel  mundial en el tema de semillas, el Ing. Emigdio Balllon, quien ofrecerá el curso de producción y conservación de semillas de polinización abierta del 19 al 22 de enero en la Ecovilla Gaia.

Si se está dando un momento histórico en la Asociación Gaia desde su nacimiento en 1991 es en estos días, por dos hechos claves. El primero es el comienzo de clases de la Universidad Internacional de Permacultura (UIP – Ex Universidad Popular de Permacultura), con el primer grupo formado por 13 estudiantes que después de 13 días muy intensos en el campus de la UIP finalizaron la etapa presencial del primer año. El resto de las clases de este período las están comenzando a recibir a distancia, a través de clases en video y con tutoría continua que los acompañará en su formación y el desarrollo de los proyectos de diseño de permacultura.

Y el segundo hecho, es que estamos celebrando los 20 del comienzo de la permacultura en Argentina con la PC+20

Pasos que nos hacen reflexionar sobre el aporte que la Asociación Civil Gaia está haciendo a la permacultura en Argentina y más allá, porque el movimiento internacional de permacultura está viendo a este país como una región clave a nivel mundial.

En estas notas empezaremos a volcar la experiencia de 20 años del Instituto Argentino de Permacultura (IAP) en el cultivo de especies y variedades tradicionales y no tradicionales, y la producción de sus semillas.

El uso de estas especies permiten a un sistema de permacultura ser resiliente en su producción de alimentos, permitiendo así adaptarse a las condiciones ecológicas del lugar y a las variables cada vez más extremas del cambio climático.

Las especies y variedades presentadas en esta sección fueron adaptadas, rustificadas y en algunos casos hasta mejoradas a las condiciones de llanura pampeana húmeda, donde desarrolla sus investigaciones el IAP.

Todo el material utilizado está basado en semillas de polinización abierta, libre de transgénesis e hibridación. Esto permite a todo agricultor que utilice este tipo de semillas poder volver a sembrar manteniendo sus cualidades de pureza varietal.

Por otra parte, seguimos promoviendo la Red Argentina de Salvadores de Semillas, creada en el primer curso sobre semillas que el Ing. Emigdio Ballon ofreció en la Ecovilla Gaia en el 2002. A través del intercambio más personas pueden cuidar la misma variedad asegurando la permanencia de la mismas. Y por otro lado, nuevas variedades pueden entrar en la red, generando así pasos sólidos para la soberanía alimentaria.

Es por esto que todos aquellos que quieran compartir sus semillas pueden enviarnos un e-mail y recibirán nuestra lista de intercambio.

Amaranto: Historias doradas de los tiempos

Amaranto Dorado Gigante (Amaranthus hypochondriacus)

Si un cultivo puede cubrir parte de las pampas, es esta variedad, que acompañada por el sol de veranos llegó a la increíble altura de 2,50 metros, con enormes panojas de color ocre relucientes, lo que a la distancia hacía predecir una riqueza incalculable, desde el valor nutricional, destacado por la calidad de sus proteínas.

Hemos realizado ensayos con otros amarantos, pero este promete destacarse y así, como lo hicimos con las variedades y así como lo hicimos con las variedades de quínoa de tierras bajas de que difundieron por la llanura pampeana, sin duda este amaranto se sumará a estos cereales andinos que podrán mejorar la calidad de los alimentos producidos. Por otra parte, estos son cultivos provenientes de zonas semiáridas, por esto la fertilidad de esta bioregión les ofrece un amplio desarrollo como cultivo a gran escala. Una sola panoja puede producir semillas para cientos de metros cuadrados, así que, con la cosecha disponible podemos cultivar las primeras hectáreas, ya que hemos entregado semillas a unos 15 agricultores para que realicen sus primeros ensayos.

Amaranto muy baja

Amaranto Mantegazzianus (Amaranthus Mantegazzianus)

Si una especie local estábamos buscando desde hace 25 años es el Amaranto cultivado por la Nación Comechingona y otras, ya desparecido de los lugares originarios. Esa búsqueda terminó porque en la primavera pasada, unas pocas semillas fueron colocadas en nuestras manos.

Si hay una planta argentina por excelencia es esta, de todas las especies comestibles, ya que originalmente solo fue encontrada en este país. Las especies exclusivamente argentinas son muy raras, y para tener como ejemplo una especie doméstica, es más raro aún. Esta es una especie cultígena, es decir que se ha originado por el cultivo. Carece de la forma silvestre emparentada. Se la cultivó en valles bajos y cálidos, pues no soporta los fríos de las alturas, crece bien y fructifica abundante. Aquí en la Ecovilla Gaia tuvo un optimo desarrollo llegando a plantas de 1,80 metros con panojas medianas de un color ocre anaranjado, con semillas color perla.amaranto 2 muy bajo

Las naciones originarias la cultivaron por el valor de sus granos usados para la alimentación y por sus hojas y brotes que comían cocidos. Otros nombres que recibió fueron Trigo Inca, Quinoa del Valle, Chaclion, Ataco.

Ya la hemos cosechado y haremos la primera comida con este amaranto, el que será un momento para recordar hábitos ancestrales. También disponemos de material para que muchos puedan cultivar esta especie y sacarla de su casi inminente extinción.

Publicación de Desarrollos Permaculturales Nº 1

Baño Seco de Humus de Lombriz de Flujo Continuo

Universidad Internacional de Permacultura

          Desde 1996 el Instituto Argentino de Permacultura comenzó a investigar diversos modelos de baños secos a partir de lo cual empezaron a construir y diseñar nuevos modelos que fueran una síntesis de máxima eficiencia, que pudieran reciclar los desechos humanos de forma segura y con máximo aprovechamiento de recursos, buscando a la vez un mínimo requerimiento de mantenimiento. Así surgió el Baño Seco de Humus de Lombriz.
upp publicacion baños
         Los baños que conocemos en las zonas urbanizadas y los que propone el modelo de vivienda moderna, se basan en un uso intensivo del agua para la eliminación de los desechos humanos. Este modelo conlleva un enorme despilfarro de un recurso escaso como es el agua dulce, que en lugar de usarse como bebida esencial para la vida o para riego de cultivos, se degrada y subutiliza como mero vehículo de dilución y transporte. Usarlo de esta manera implica su inevitable contaminación; el agua transportadora de desechos se transforma toda ella en un desecho contaminado y contaminante que debe ser tratada en una planta especial, o seguirá contaminando todos los suelos y cursos de agua con los que se mezcle y tome contacto. Si este agua fue, además, previamente extraída de un curso de agua; depurada y potabilizada; transportada por enormes redes de cañerías, y luego de su uso en el inodoro (doce litros en promedio en cada descarga) debe ser nuevamente transportada por la red cloacal hasta la planta de tratamiento de aguas cloacales y/o hasta el mismo curso de agua del que se la extrajo originalmente para su “disposición final”, se habrá despilfarrado, además del precioso líquido originario, una enorme cantidad de energía y recursos complementarios.
        Un baño seco nos da la oportunidad de cambiar este paradigma cambiando la contaminación del agua y del suelo por un enriquecimiento del mismo ya que permite aprovechar los residuos humanos como fertilizantes naturales de alto rendimiento y ahorrar una considerable cantidad de energía. Los baños secos no utilizan agua para la evacuación de orina y excrementos y no se conectan a la red de aguas residuales. Una familia tipo contamina anualmente el equivalente a una piscina con los desechos que envía a la red cloacal. Sin embargo, en Gaia, los baños benefician al sistema ya que transforman la materia fecal (altamente contaminante) en humus y reprocesan la orina para aprovechar sus nutrientes para la fertilización de los cultivos.
         Te presentamos un documento en el cual se desarrollan en detalle los conceptos claves de este sistema y sus principales ventajas en relación a otros baños secos. Podés descargar el documento completo en este link UPP – Baño Seco de Humus de Lombriz

013-latinoamérica-a-768x1024El panorama latinoamericano nos presenta un conjunto de sociedades profundamente desarticuladas. Incluso en períodos pasados, en que varios países presentaron tasas elevadas y sostenidas de crecimiento del Producto, la desarticulación no se resolvió. Prueba de ello es la tasa de crecimiento más sostenida de todas: la de las pobrezas […] en que se debaten las grandes mayorías de nuestro continente.
Se han planteado muchas razones para explicar esta dramática contradicción. No pretendemos invalidar ninguno de los argumentos hasta aquí esgrimidos. Sólo pretendemos agregar otro que ha sido, quizás, el menos examinado. Lo planteamos en términos de hipótesis: toda direccionalidad a priori que se imponga a un sistema socioeconómico desarticulado, inhibe sus posibilidades de articulación. Dicho en otras palabras: no es la direccionalidad impuesta la que logrará la articulación, sino, al revés, será la articulación la que determinará la direccionalidad deseable.
Dadas las condiciones actuales, no tiene sentido “forzar” la dirección de un sistema. La prioridad es clara. Lo que se precisa es vertir todos los esfuerzos para articular la interrelación de las partes del sistema. Sólo un sistema articulado puede aspirar a ser un sistema sano. Y sólo un sistema sano puede aspirar a la autodependencia y a la actualización de los sujetos que lo integran.

* Desarrollo a Escala Humana – Manfred Max-Neef

hormigas-llevando-hojas“Las hormigas tienen una distribución geográfica amplísima, desde el Ecuador casi hasta los polos, desde el nivel del mar hasta aproximadamente los 2.000 metros de altura en la montaña. (…) Las hormigas andan dando vueltas en el planeta desde el período Cretásico, lo cual significa desde hace aproximadamente 100 millones de años. A pesar de las glaciaciones, las extinciones de los dinosaurios, los cambios del clima y los gobiernos militares, ellas persistieron, conformando hoy aproximadamente 9.500 especies distintas. No son muchas especies, sino que también son muchos individuos. Una sola colonia de hormigas “guerreras” (estilo “marabunta”) puede tener más individuos que todas las poblaciones de leones y elefantes de Africa.

Es evidente que las hormigas han sido exitosas. Están en todas partes, son muchas, hay muchas especies y se encuentran en nuestro planeta desde hace mucho tiempo. Una razón muy importante de su éxito tiene que ver con su organización social. Existen muy pocos animales que conforman sociedades. Entre los insectos, aparte de las hormigas, solo lo hacen las abejas, algunas avispas y las termitas.

La palabra “sociedad”, tan conocida por todos nosotros, tiene una definición muy estricta en biología. Las generaciones se superponen en el tiempo (o sea, siempre hay huevos, juveniles y adultos dando vueltas), existe división del trabajo (distintos individuos de una misma colonia se ocupan de distintas funciones, incluyendo la reproductiva), y las crías son cuidadas por los adultos. Todas estas características las han hecho triunfar a lo largo de su historia evolutiva.”

* Un mundo de hormigas – P. Folgarait y A. Farji-Brener

confusionLos desajustes personales y sociales que dificultan la mundialización resultan de múltiples efectos negativos sobre la salud de ciertos factores de la globalización cultural en curso que tienen como su eje a la despersonalización que se especifica en alteraciones de la identidad. Nuestro contemporáneos, a favor de su inherente y legítima aspiración de universalidad, son urgidos a una adopción de usos y costumbres supuestamente globales que a menudo constituyen simulacros de pautas culturales, desde que no se sustentan en la experiencia de ningún pueblo del orbe y por lo tanto no son constructores de humanidad. En la medida en que se identifican con los modelos mediáticos que son portadores de esas pautas, en un a verdadera “migración psicológica”, las personas van decontruyendo la identidad que los funda como personalidad; porque para ello se desvinculan de su medio poblacional, se enajenan de su tradición familiar y cultural; y como no les queda nada valioso por transmitir, hasta llegan a veces a poner en cuestión su procreación eb un verdadero “suicidio cultural” que llega hasta lo biológico. En tales condiciones, quienes recorren ese camino menoscaban su condición de sujetos de su vida y de la historia, sumiéndose en la pasividad de la impotencia, la autodesvalorización y el desánimo, que tan claramente manifiesta el [Síndrome] Burnout, pudiendo escapar del escepticismo sólo mediante la huida hacia delante de una cínica adaptación a un medio social en descomposición del que obtienen bienes banales.

Por ello nuestro énfasis en la virtud preventiva y sanante de la personalización. […] Personalización, claro, no es individualización. Se trata de la afirmación de la personalidad, a la vez persona en comunidad y comunidad de personas que le es constitutiva.”

* Clínica del Síndrome del Burnout – Francisco Maglio, Nestor F. Blajeroff y Daniel Dabas

b¿Alguna vez has pensado que la sociedad en general y tú en específico se mueven a un ritmo mucho más rápido que hace diez o veinte años? No es que las manecillas de nuestros relojes se hayan acelerado pero nuestra percepción del tiempo sí lo ha hecho.

Imagina que el mundo es un trompo enorme. Lo llamamos “el trompo de la cultura materialista”. A medida que se desarrolla la cultura y cada vez que adquirimos más cosas, el trompo se hace más y más grande. Así es como pasa la vida en nuestro estado material. Cada año las ventas deben aumentar, los ingresos subir y las economías expandirse. Nos han hecho pensar que mantenerse en la misma posición o disminuir la velocidad ocasionará recesión, depresión y fracaso. Las metas alcanzadas provocan que se fijen aún más altas y que se requiera trabajar más duro y más rápido. Siempre leales, hemos trabajado de manera diligente para expandir el tamaño del trompo.

Y nosotros, que estamos en la orilla de este trompo, debemos viajar una distancia cada vez más amplia para dar una sola vuelta. Mientras que un trompo pequeño puede completar una vuelta en un segundo, le toma mucho más tiempo esa vuelta a uno con el doble de tamaño o que es mil veces más grande. Mientras un trompo pequeño puede rotar unos cuantos centímetros por segundo, uno más grande viaja algunos metros.

La velocidad de las manecillas de tu reloj es la misma, pero el ritmo con el que sucede el cambio se está acelerando y tal vez algún día este trompo irá tan rápido que ya no podremos sostenernos. ¿Cómo podemos disminuir la velocidad del trompo?

Sólo conozco una manera y es hacer a un lado nuestros estilos de vida apurados y materialistas. En otras palabras, nuestra estancia en este planeta requerirá que hagamos maletas más ligeras. Así de simple.

Tal vez creas que eres capaz de lograr muchas más cosas en menos tiempo si vives tu vida a toda marcha, pero para la mayoría de la gente eso termina por convertirse en trabajar cada vez más duro en un empleo que le gusta cada vez menos.

A medida que la sociedad se expande y las infraestructuras se complican más, el papel del individuo es delegado a ser una pieza minúscula en una máquina enorme; como se sienten sin la capacidad de marcar una diferencia, las personas se resignan a hacer lo que avances a menudo se pueden lograr al hacerse más pequeño el lugar de más grande, al ir más lento en lugar de más rápido.

Dentro de una organización, los trabajadores pueden expandir sus habilidades sólo hasta donde lo permiten los límites de la caja dentro de la que funcionan. En muchas compañías grandes, divididas en sectores, el espectro de acción de la mayoría de las personas se limita a la tarea que debe realizar. Con sólo una pequeña función que desempeñar dentro de una caja grande, la importancia y el valor de cada papel es mínimo, al igual que la perspectiva y necesidad del empleado por desarrollar sus capacidades. Pero si se redujera el tamaño de la caja dentro de la que actúan las personas, su papel se volvería más importante y valioso y, al saberlo, la mayoría se esforzaría por expandir sus aptitudes y habilidades. Llegarían a conocer a sus compañeros de trabajo, mejoraría la comunicación y aumentaría la motivación. Se revelarían ideas que antes estaban opacadas por la complejidad de la organización grande y habría innovaciones que la revolucionarían. Los empleados jóvenes de la compañía tendrían esperanza y estarían motivados por su potencial ilimitado de crecer dentro de ésta. El concepto de ser más pequeño es mejor, no sólo aplica a compañías. Esos mismos resultados se pueden ver en gobiernos y otras organizaciones de la sociedad.

Cada vez más personas entienden que lo más grande y lo más rápido no necesariamente es lo mejor. Cada vez se está haciendo más claro que apilar avaricia y exigencias poco razonables sobre cada uno de nosotros conduce a la destrucción en lugar de al éxito. […]

Muchas personas hoy en día se unen para crear comunidades más allá de las definiciones clásicas de vecindario y pueblo. En Europa, Estados Unidos, Australia y otras partes del mundo, las comunidades se forman con el objetivo de vivir en paz con el medio ambiente. Esas comunidades se configuran de diferente forma, pero todas tienen la meta básica de separarse de estilos de vida basados en el consumo y volverse autosuficientes. Otro aspecto es el movimiento de comida lenta y la rebelión en contra del deseo de estandarización fomentado por la globalización.

En años recientes, también hemos escuchado hablar acerca de nuevas monedas regionales y del deseo de implementar sistemas que vuelvan a enfocarse en el intercambio de bienes y mano de obra de igual valor, en lugar de la continua expansión de especulación que sucede hoy en día. Es otra forma en la que regresamos a las bases del concepto de comunidad.

*La vida secreta del agua – Masaru Emoto

ashpa-2-e1421327167303El IPP (Instituto para la Producción Popular) y la Asociación Gaia establecieron un acuerdo estratégico para desarrollar proyectos en conjunto e intercambiar las experiencias de trabajo de las dos organizaciones, en bienes y servicios que constituyen demandas sociales necesarias que no son atendidas adecuadamente.

El convenio prevé la asistencia técnica, la capacitación de trabajadores, la creación de cursos y el análisis de proyectos que ayuden a diseminar, en el ámbito de la producción popular, prácticas y estrategias que hayan probado su eficiencia para atender necesidades a bajo costo.

En ese marco, el IPP aportará el desarrollo de trabajos orientados al ambiente y las energías renovables. Entre esos proyectos figuran su deshidratador solar y compostadora comunitaria (ideadas para la agricultura familiar, las huertas urbanas y pequeños productores agrícolas.

Gaia, aportará la experiencia de sus dos Institutos: El IAP (Instituto Argentino de Permacultura) para promover estrategias de producción de alimentos y el IAB (Instituto Argentino de Bioconstrucción) para articular cursos de construcción con tierra cruda. Aportará, también, equipos desarrollados por el IAP para brindar soluciones energéticas renovables como cocinas/hornos solares y hornos/estufas a leña, de alta eficiencia. También el IAP ofrecerá su experiencia en la instalación de sistemas de energía eólica y solar.

Para conocer más sobre el IPP, te dejamos su web: http://www.produccionpopular.org.ar/

Suscribite al Permaboletín

Noticias

Aviso